“Entre todos la mataron y ella sola se murió”. Este dicho popular podría de alguna manera, sino explicar la crisis, al menos si la aportación de distintos sectores de nuestra sociedad, en mayor o menor grado pero todos de manera importante, a fraguar la actual crisis económica en España. La actitud de los actores de este drama que estamos viviendo ha sido en un primer momento de no reconocimiento y posteriormente, cuando les ha afectado de una forma directa, la de culpabilizar a otro u otros, por supuesto exculpándose a si mismo o al menos reconociendo mínimamente dichas culpas.
Hay que aceptar como un hecho el que la crisis no ha sido exclusivamente nacional sino que en parte ha sido importada, hecho que en un mundo globalizado es difícil de eludir, como también lo será la recuperación en su momento. Por otro lado, si hay una cosa que se ha repetido en la historia económica mundial de una forma cíclica son los periodos de crisis seguidos de periodos de crecimiento económico. De lo que hablamos pues, no es tanto de las responsabilidades en cuanto a la crisis en sí, sino de cómo sufrirla, de cómo reducir sus efectos y su duración. Tan importante hubieran sido las medidas para minorar sus efectos (no se tomó ninguna) como importantes son las medidas para salir de ella, por cierto también escasas, a destiempo e incoherentes.
Muchos han sido los que han centrado las responsabilidades en el sistema financiero estadounidense, lo cual es simplificar muchos los hechos y no explicaría la evolución de la crisis en los distintos países. Estados Unidos y su sistema financiero por supuesto que tiene una participación y por supuesto importante, no en vano es la primera potencia económica mundial.
Lo anterior sin embargo no sirve de escusa, nos engañaríamos a nosotros mismos si no aceptáramos que gran parte de la ingeniería financiera llevada a cabo en Estados Unidos era conocida, aplaudida, copiada y trasmitida en el resto del mundo desarrollado. En cualquier caso hay que señalar que una parte de nuestros economistas estaban avisando de ello a nuestros autoridades económicas, dirigentes políticos, banqueros, empresarios, etc. y porque no también los particulares, los cuales cerraron los ojos y optaron por dejarse llevar, eso si aprovechando unos la ocasión para sacar pecho ante el crecimiento de la economía, otros para obtener elevados beneficios, otros viviendo por encima de sus posibilidades y todos pensando que el estar bajo el paraguas de la UE minimizaría el problema, no contando con que nuestra economía, como la de cualquier otro país, tiene sus peculiaridades y que en concreto en nuestro caso, dichas peculiaridades han agravado el problema.
Por lo tanto a la hora de repartir responsabilidades habría que señalar:
- En primer lugar el Gobierno de la Nación, el que mas medios tiene para estar informado, con su presidente a la cabeza (mas de 600 asesores) ¿Puede creerse alguien realmente que fueron los últimos en enterarse? Desde luego con una elecciones por delante prefirieron mentir y después de las elecciones siguieron mintiendo, (hubiera sido muy escandaloso reconocer la situación inmediatamente después) sin enfrentarse al problema. Solo les ha costado algo mas de dos años el reconocerlo, eso sin con muchos “brotes verdes” por el camino.
Como bien dijo Alfonso Guerra “Montesquieu ha muerto”, lo cual es una realidad cada día mas patente. Con esta premisa, para mi cierta, el gobierno cuenta con todo el poder para haber tomado medidas que si bien no habrían evitado la crisis, al menos hubieran reducido sus efectos y mas importante aún, hubiera preparado con mas tiempo la recuperación. El gobierno debería haber sido la punta de lanza tanto en cuanto a dar una información veraz de la situación como de cara a preparar el sistema económico y a la sociedad en general para lo que se avecinaba. Prefirieron sin embargo mentir.
Destacar que les resulto fácil al contar con unos sindicatos amordazados por los presupuestos del estado y un sectarismo irracional así como con la colaboración interesada de partidos nacionalistas con intereses exclusivos en sus respetivas autonomías.
-El sistema bancario español, también con una situación privilegiada en cuanto a información, tampoco reaccionó a tiempo. Era mas importante seguir dando cifras astronómicas de activos, pasivos, beneficios, crecimiento, intentando ganar cuota de mercado, etc y saliendo con frecuencia en los medios de comunicación que haber tomado decisiones valientes que como hemos dicho también antes, si bien no evitaría la crisis, si hubiera afectado menos al sistema financiero.
¿Acaso los bancos y Cajas de Ahorro no eran conscientes de la existencia de una burbuja inmobiliaria desde hace muchos años? ¿No eran conscientes de que gran parte de sus créditos directa o indirectamente estaban poniéndose en el sector inmobiliario? ¿Tampoco se daban cuenta de que el endeudamiento de las familias había roto la barrera de lo razonable? ¿Tampoco sabían que estaban invirtiendo ahorros de sus clientes en inversiones poco seguras procedentes de las hipotecas basura de EEUU? Mi convicción es que si eran conscientes, pero en la mayor parte la cobardía (ninguna entidad quería ser la primera en bajarse del tren en el que estaban subido a pesar de que era previsible su descarrilamiento) y además el tener la convicción de que ante cualquier problema tendrían la cobertura de las autoridades, les motivo a seguir por el camino equivocado.
A lo anterior habría que añadir la deficiente actuación del Banco de España, con un muy eficiente servicio de inspección y por lo tanto conocedora con exactitud e la situación de bancos y cajas, Debería haber tomado medidas que hubieran evitado el descontrol de algunas entidades ¿Alguien se puede creer que no se detectaron las situaciones de debilidad de muchas entidades hasta que estalló la crisis? Mucho antes de la crisis algunas ya eran conocidas a través de los medios de información. Situaciones sobre todo de cajas de ahorro que deberían haber dado lugar a una intervención de dichas entidades ¿Por qué no se hizo? En este caso la respuesta tiene mucho que ver con la política y la financiación de las Comunidades Autónomas.
Lo que si es claro es que el Banco de España tenía y tiene suficientes medios para en su momento haber realizado acciones que hubieran de alguna forma minimizado muchos de los problemas que estamos sufriendo.
- El mundo empresarial, mundo muy diverso y complejo que al menos en España se mueve entre las opiniones de “laissez faire, laissez passer” y la continuas peticiones de intervención, petición de subvenciones, crédito barato etc.
Actualmente gran parte de los empresarios claman por más crédito, se quejan de que la banca no da crédito, quieren que las instituciones oficiales generen crédito barato, etc. Pero ¿es realmente la falta de crédito lo que atenaza a la empresa? Bajo mi punto de vista no es este su principal problema (en algún momento retomaré este tema) sin embargo no es eso sobre lo que ahora quiero opinar.
Que han hecho los empresarios en estos últimos años ¿Se ha preparado para la crisis que se avecinaba o simplemente han mirado para otro lado? ¿Donde están los beneficios obtenidos en los años de bonanza? ¿Han capitalizado con dichos beneficios su empresas o como muchos han hecho las han sangrado para dedicar gran parte de los recursos generados a especular en el sector inmobiliario o simplemente para su uso y disfrute? La realidad es que un gran número de ellos procedentes de múltiples sectores productivos, sin ninguna relación con el sector inmobiliario, se lanzaron a este y no solo desviaron parte de los beneficios de sus empresas tradicionales sino que además se endeudaron (directa o indirectamente mediante avales) hasta límites insospechados, límites que ahora en plena crisis los tiene asfixiados y sin posibilidad real de poder acceder al crédito que ahora si podría ayudarles.
No podemos sin embargo olvidar que algunos empresarios supieron preveer con tiempo la situación, sabiendo que el ciclo de bonanza había sido en esta ocasión largo y por lo tanto estaba mas cerca un posible cambio del ciclo. También los ha habido que como dice el dicho popular, “zapatero a tus zapatos”, se han centrado en su negocio, aquel que conocían a fondo y por el que habían luchado incluso varias generaciones familiares anteriores y que incluso buscando beneficios en el sector inmobiliario, lo han hecho de forma prudente y con unos excedentes que no necesitaban en sus empresas. Sin embargo las interrelaciones entre empresas son tan grandes (clientes-proveedores) que incluso estos se han visto arrastrados a situaciones difíciles por aquellos menos prudentes.
- Por último están lo que se ha dado en llamar sector familias y particulares ¿Que ha pasado en dicho sector? En realidad, considerado de una forma global, con menos cultura económica y menos información que el resto de sectores, lo que reduce su responsabilidad pero no los exonera de culpa.
Este sector ha adquirido en los últimos años unos niveles de endeudamiento hasta el momento desconocidos, muy superiores a los que en otras crisis tenían las familias.
El endeudamiento ha sido totalmente voluntario. Decimos voluntario pues en la mayor parte de las ocasiones no valía un “no” a la petición de crédito y se buscaba una entidad bancaria que dijera “si”. Cuando decimos voluntario, es que la petición de crédito era hipotecando, en muchos casos por encima del 100%, su vivienda habitual, buscando tasaciones mas elevadas, cuando decimos voluntario, es que además no se conformaban con el crédito vivienda, además estaba el crédito para coche, pero no un utilitario sino de gama media alta, también crédito para vacaciones, etc. En el colmo de la estupidez se ha llegado a jugar a la especulación en el sector inmobiliario.
En resumen se ha vivido muy por encima de las posibilidades que el nivel de renta en España aconsejaba, sin pensar en el ahorro, ese nivel de ahorro tradicional en la familia española y que le daba cierta seguridad en el futuro. Todo ello sin pensar en que los intereses podrían oscilar al alza, sin pensar en situaciones transitorias de paro y mucho menos de larga duración.
Hoy en día, con cuatro millones de parados (y creciendo), gran parte de ellos con un endeudamiento elevado, no son capaces de pagar sus deudas y no solo eso sino que no pueden vender sus viviendas y obtener una cierta liquidez, ahora estas, con un valor disminuido, su venta no cubren la carga de los prestamos hipotecarios que soportan. Están literalmente quebrados.
Como punto final, destacar como decíamos en el inicio que aunque los grados de responsabilidad no son iguales, cualquiera de los sectores señalados podrían haber tenido un comportamiento menos peligroso para la economía del país y por lo tanto situar la crisis en una situación de menor gravedad que la actual. Señalar así mismo que las responsabilidades igualmente juegan en cuanto a la solución de la crisis y o bien cambian los comportamientos, asumiendo cada uno las suyas en el grado que corresponda o la estaremos alargando innecesariamente. En este momento no vale esperar a que los demás den el primer paso.
